A cambiar el escritorio por la calle
Espacio Libre MéxicoEn el nuevo capítulo del debate político nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, puso sobre la mesa un tema que toca uno de los nervios más sensibles del sistema electoral mexicano: las candidaturas plurinominales. Y lo hizo en referencia a personajes emblemáticos de la oposición.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló directamente a dos de los personajes más emblemáticos de la oposición legislativa: Alejandro “Alito” Moreno, dirigente del PRI, y Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado.
El mensaje fue claro: si quieren seguir siendo senadores, tendrán que salir a buscar el voto de la gente.
La afirmación surge en el contexto de la Reforma Electoral propuesta por el gobierno federal, la cual plantea modificar el sistema de representación proporcional que durante décadas permitió a dirigentes partidistas llegar al Congreso sin competir directamente en las urnas.
Adiós a las posiciones “palomeadas”
Sheinbaum cuestionó el mecanismo mediante el cual las dirigencias partidistas deciden quién ocupa las listas plurinominales.
En palabras de la presidenta, ese modelo responde a una lógica política del pasado donde un pequeño grupo decidía las candidaturas sin participación real de la ciudadanía.
“Ellos no tienen por qué ser definidos por unos cuantos que palomean. El presidente del PRI, si quiere volver a ser plurinominal, tendría que ir a buscar el voto con la gente”.
La declaración fue interpretada como un golpe directo a la vieja cultura política, donde las listas de representación proporcional han servido, según críticos del sistema, para blindar a las élites partidistas.
El caso Anaya: seis años fuera y regresar por pluri
La presidenta también se refirió a Ricardo Anaya -sin mencionarlo por su nombre-, ex candidato presidencial y actual coordinador del PAN en el Senado, quien pasó varios años fuera del país.
Sheinbaum cuestionó la posibilidad de que un político pueda ausentarse de la vida pública nacional y posteriormente regresar al Congreso por la vía plurinominal.
“Va a ser muy difícil que pase seis años en el extranjero y luego llegue de plurinominal. Se va a tener que venir a buscar el voto en su estado”.
La frase sintetiza el argumento central del gobierno: los cargos de representación deben ganarse directamente frente al electorado.
La reforma que sacude al sistema político
La propuesta de Reforma Electoral plantea reconfigurar el sistema de representación proporcional, lo que obligaría a muchos políticos acostumbrados a las listas plurinominales a competir directamente en elecciones.
Para el movimiento de la 4T, la medida fortalece la democracia al devolver la decisión a los ciudadanos.
“Si se aprueba la reforma va a ser muy buena para la democracia en México. Si no se aprueba, queda ahí para que posteriormente pueda recuperarse”, señaló la mandataria.
El debate de fondo: ¿democracia o privilegio?
La discusión no es menor. Durante décadas, las candidaturas plurinominales han sido defendidas como un mecanismo para garantizar pluralidad política y representación de minorías.
Pero también han sido señaladas como refugio de dirigentes partidistas, quienes logran escaños sin pasar por el escrutinio directo del electorado.
Sheinbaum insistió en que el cambio busca romper con esa lógica heredada del viejo régimen.
“Dicen que hay partido de Estado. Al revés. Antes de la transformación los presidentes decidían hasta los diputados plurinominales y a los ministros de la Corte.
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