La CNTE, cuyas demandas son legítimas y deben ser atendidas, rema a contracorriente de un gobierno que no quiere enfrentar al poder bancario en el marco de una creciente intentona imperial de desestabilización
¿Por qué “Alito” sigue libre? Porque en México la corrupción no solo se protege… también se negocia. Mientras las denuncias y solicitudes de desafuero duermen en algún cajón, los pactos políticos siguen funcionando detrás del telón. El pueblo exige justicia, pero las élites se cubren entre sí. Y así, los mismos de siempre continúan reciclándose entre privilegios, impunidad y cinismo.