ALITO QUISO DAR CÁTEDRA… Y LA PROPIA GENTE LO EXHIBIÓ

Los comentarios destrozaron su discurso de "dictadura"
Nacional31/07/2026Espacio Libre MéxicoEspacio Libre México

Alejandro Moreno Cárdenas quiso convertir una resolución del Instituto Nacional Electoral en una bandera política. Después de que el INE le ordenara retirar publicaciones en las que calificaba a Morena como "narcopartido" por considerar que esas expresiones carecían del sustento correspondiente, el dirigente nacional del PRI difundió en sus redes sociales un video cargado de dramatismo.

 

Con tono desafiante aseguró que nadie lo iba a callar, habló de una supuesta dictadura en México, convocó a "rescatar al país" e incluso anunció una gira internacional para denunciar lo que calificó como un atentado contra la libertad de expresión.

 

Sin embargo, el problema para Alejandro Moreno no fue únicamente la resolución del árbitro electoral. La respuesta más incómoda llegó desde un lugar que difícilmente puede descalificar: su propia publicación.

 

Mientras el dirigente priista buscaba proyectarse como víctima de la censura, cientos de usuarios utilizaron precisamente esa libertad de expresión que él decía defender para responderle. Y el resultado fue una avalancha de burlas, críticas, cuestionamientos e ironías que terminaron por opacar el mensaje original. ¡

 

Los comentarios siguieron una constante: muchos usuarios le recordaron al líder priista que resulta difícil presentarse como defensor de la democracia cuando encabeza un partido al que buena parte de la opinión pública asocia con décadas de autoritarismo, corrupción y abusos de poder.

 

Algunos le escribieron frases como "Estás describiendo al PRI", "El burro hablando de orejas", "Ahora dilo sin llorar", "No te mordiste la lengua", "Muy bien, Alito, ya casi logras desaparecer al PRI" o "Dedícate mejor a la comedia".

 

Otros fueron más allá y cuestionaron directamente su autoridad moral.

 

"¿Y tú a quién representas?", preguntó un usuario.

 

"No eres mi amigo", respondió otro al escuchar el inicio del mensaje con el que Moreno buscaba acercarse a los ciudadanos.

 

También aparecieron comentarios recordándole las investigaciones judiciales que enfrenta, pidiéndole que hablara "sin fuero" o sugiriendo que debería rendir cuentas ante la justicia antes de erigirse como portavoz de la democracia.

 

No faltaron quienes señalaron la aparente contradicción de que ahora el PRI salga en defensa del INE únicamente cuando una resolución le resulta desfavorable.

 

"Ahora sí el INE se toca, ¿o cómo era?", escribió un usuario, retomando una de las consignas que la oposición utilizó durante meses para defender al instituto electoral.

 

En medio de la enorme cantidad de críticas también hubo mensajes de respaldo provenientes de simpatizantes del PRI y de cuentas institucionales del propio partido, quienes defendieron el discurso de Alejandro Moreno y hablaron de libertad de expresión, legalidad y Estado de Derecho. Sin embargo, fueron claramente minoritarios frente al volumen de respuestas críticas que dominaron la conversación.

 

Incluso algunos comentarios optaron por entrar al fondo del debate y recordaron que la libertad de expresión no elimina la obligación de respaldar públicamente las acusaciones con pruebas, especialmente cuando se trata de señalamientos tan delicados como vincular a un partido político con la delincuencia organizada.

 

Ahí parece estar el verdadero origen de la resolución del INE.

 

El instituto no prohibió la crítica política ni impidió que un dirigente cuestione al gobierno. Lo que resolvió fue un procedimiento relacionado con expresiones específicas que, de acuerdo con la autoridad electoral, no contaban con el sustento necesario para difundirse en esos términos.

 

Esa diferencia jurídica fue prácticamente ignorada por Alejandro Moreno en su video, que prefirió construir una narrativa de censura antes que explicar el contenido de la resolución.

 

Paradójicamente, la reacción de los propios usuarios terminó exhibiendo otra realidad: nadie le impidió publicar su mensaje; nadie impidió que hablara de dictadura; nadie bloqueó su video. Lo que sí ocurrió fue que miles de personas ejercieron exactamente el mismo derecho a expresarse para cuestionarlo, burlarse de él o simplemente recordarle el largo historial político del partido que hoy dirige.

 

Y quizá esa fue la respuesta más contundente.

 

Porque el golpe más fuerte para Alejandro Moreno no vino del INE.

 

Vino de la opinión de la propia gente en su espacio de comentarios.

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