

“CON TRABAJO Y VALOR”, lema de campaña que ahora sitúa al nuevo gobierno estatal frente al eterno contraste entre la suficiencia y los riesgos del deber; los haberes y los desafíos, en un tinglado desfigurado por la rapiña institucionalizada. Pasó la etapa de la confabulación para ganar las elecciones y el poder; ahora se debe honrar el cargo de dirección de la sociedad duranguense, cargo manchado por abusos y desaciertos en agravio del interés público.
La exposición pública de hechos, nombres y cantidades de dinero ‘extraviadas’, referidas al gobierno anterior, estimulan opiniones y pronósticos ciudadanos tan profusos como divergentes; el peso de los toros va a atorar las investigaciones, al equipo actual le ahoga sólo sugerir castigo y devolución al pueblo de los bienes del pueblo, las pantomimas iniciales son necesarias por la magnitud del daño, pero ‘se le dará largas’ a esos asuntos y se afilarán otras uñas; el caso ‘infraganti’ desnudó la cleptomanía de todo un equipo que confía en las reciprocidades de los políticos que se convierten en simuladores, encubridores y cómplices, etcétera.
“Con trabajo y valor”, el gobierno entrante tiene la oportunidad de ganar un sitio en la historia contemporánea de Durango, demostrando que es un mito aquello de que ‘se cubren unos a otros’; ahora los otros se quedaron sin trinchera (el PAN no se ha manifestado y los simpatizantes beneficiarios de la gestión anterior andan como avestruces) porque antepusieron su propia causa a sus filiaciones, la suicida ruptura fue superada por su avaricia.
Ahora la necia realidad impone sus condiciones y el pueblo espera las decisiones, porque la historia se cansa de repetirse, y entonces se empeora y complica. Lo más grave sería que responsables y culpables sigan gozando de ventajas y beneficios, que obtienen de la desgracia general, sin que el trabajo y el valor de los nuevos sean suficientes. / ESPACIO LIBRE





Morena en Durango: la oportunidad histórica para acabar con 96 años de dominio prianista

Espacio Libre México

