¡Se les acabó el negocio de la mentira!
Jesús Francisco SánchezLa industria de la desinformación acaba de recibir una de las peores noticias de los últimos años. Y no, no fue una caída de audiencia ni otro desplome de credibilidad en redes sociales. Fue algo mucho más grave para ciertos opinólogos de la oposición: ahora sí les van a responder, una por una, todas sus noticias falsas.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de una nueva extensión semanal de La Mañanera, coordinada por la Consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, dedicada exclusivamente a exhibir montajes mediáticos, notas manipuladas y campañas de desinformación impulsadas desde medios conservadores y redes sociales.
Sí, prácticamente un “Detector de Mentiras” recargado. Y el nerviosismo ya comenzó a sentirse en algunas redacciones donde, al parecer, la creatividad para inventar escándalos iba mucho más rápido que la verificación de datos.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó algo que millones de mexicanos ya habían notado desde hace tiempo: las mañaneras normales no alcanzan para desmentir la enorme cantidad de noticias falsas que aparecen diariamente.
Porque mientras el gobierno informa sobre economía, programas sociales o infraestructura, del otro lado hay quienes parecen trabajar tiempo completo fabricando titulares catastrofistas, columnas alarmistas y teorías de conspiración con la misma disciplina con la que antes defendían privilegios.
“Sale una nota en Reforma que es mentirosa, que tiene cosas falsas… y lo decimos aquí el miércoles, pero no puedo pasar toda la mañanera hablando solo de fake news”, explicó la mandataria.
Y ahí fue donde cayó el balde de agua fría.
Porque lo que viene ahora será una sección semanal enfocada específicamente en desmontar públicamente cada mentira: mostrar qué se publicó, qué era falso y cómo fue desmentido oficialmente.
Es decir, justo lo que muchos medios jamás hacen cuando los exhiben: rectificar con la misma intensidad con la que difundieron el engaño.
La nueva estrategia será coordinada por Luisa María Alcalde, quien, como Consejera Jurídica, tendrá la tarea de fortalecer el derecho de las audiencias a recibir información veraz y verificable. Un concepto que, para ciertos comunicadores acostumbrados al “fuentes cercanas aseguran”, podría sonar casi revolucionario.
Y es que el problema ya no es solo la crítica política. La crítica es legítima en cualquier democracia. El problema es cuando la mentira se convierte en modelo de negocio.
Porque durante años, parte de la oposición mediática descubrió que las fake news generan clics, tendencias, enojo y monetización. Da igual si después la información resulta falsa: el daño ya circuló y el algoritmo hizo su trabajo.
Por eso el anuncio de Sheinbaum provocó tantas reacciones. No porque se ataque la libertad de expresión, como algunos intentarán vender, sino porque ahora habrá un espacio institucional dedicado a exhibir públicamente cada montaje, cada manipulación y cada “primicia” que termine desmoronándose con los hechos.
En otras palabras: se les acabó la comodidad de mentir y desaparecer al día siguiente como si nada hubiera pasado.
La Presidenta también adelantó que se busca fortalecer a los medios alternativos y ampliar los mecanismos para que la ciudadanía reciba información directa, sin filtros ni campañas de distorsión.
Y mientras algunos periodistas ya ensayan editoriales hablando de “censura”, millones de mexicanos probablemente harán una pregunta bastante simple:
Si la información que publican es verdadera… ¿por qué les preocupa tanto que la verifiquen?
Espacio Libre México

