El peor gobernador de México, el prianista Villegas, es repudiado por los duranguenses

Fue abucheado frente a Sheinbaum
Nacional07/09/2026Espacio Libre MéxicoEspacio Libre México

Fue unánime. Fue fuerte. Fue muy sonoro. No fue un abucheo. Fue un desahogo público. 

Este fin de semana en Durango, en la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum para rendir su segundo informe ante los duranguenses, pasó lo que tenía que pasar. Anunciaron en el micrófono: "Tiene la palabra el gobernador Esteban Villegas Villarreal". Y el domo retumbó: ¡BUUUUUUUU! ¡FUERAAAAA!

Fue todo el recinto, incluidos empleados de gobierno estatal a quienes se les obligó a ir. Un abucheo de esos que se sienten en el estómago. Y ahí, en ese segundo, se le quitó lo “patrón” al gobernador. Sí, al mismo que hace unos meses, con sombrero mal puesto y sonrisa de caporal de banqueta, se autocalificó como "El Patrón".

Dijo, soberbio, que en Morena "se la pelaron", que “aquí si hay patrón”, “aquí si hay quien opere”, porque su candidato del PRIAN ganó la alcaldía de la capital. Pues ahí, frente a la Presidenta, frente al pueblo que dice gobernar, se le borró la sonrisa de “Patrón” al gobernador bravucón, al cantante vernáculo de kermes de barrio. 

Se le vio chiquito. Se le vio pálido. Quiso hablar y nadie lo escuchaba. Quiso sonreír y la mueca se le congeló. El Patrón resultó ser poco menos que un peón. Y es que para los abucheadores no fue solo un grito. Fue el desahogo de tres años de inconformidad acumulada. Abuchearon al gobernador que tiene a Durango en crisis, donde 4 de cada 10 empresarios tienen que endeudarse para pagar salarios o de plano cerrar sus negocios. Abuchearon al gobernador frívolo que mientras el estado se hunde, él anda de gira cantando con su pareja musical, Lauro, pagando con dinero público entrevistas para figurar en El gordo y La flaca o con Adela Micha.

Abuchearon al patrón que cree que Durango es de su propiedad. Que cree que puede insultar a Morena un día y al otro declararse “claudista” frente a la presidenta para pedirle dinero para tapar los hoyos financieros que él mismo está haciendo.

Abuchearon al que presume sombrero y botas pero gobierna con las rodillas dobladas ante el PRI de Alito. El abucheo fue directo y merecido. Porque Esteban Villegas no es un gobernador, es un error que canta. Y ese día, en su propia casa, el pueblo le recordó quién es el verdadero patrón.

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