El Cementerio municipal, tradicionalmente conocido como Panteón de Oriente, fue erigido en el año de 1860, en un terreno que fue donado para tal fin por el señor Juan Flores. Este espacio vino a sustituir a los viejos cementerios que venían funcionando en la ciudad de Durango, los cuales quedaron en desuso a raíz de la implementación de las Leyes de Reforma expedidas en el año de 1857 por Benito Juárez García.
La atención a la salud de los duranguenses ha sido de vital importancia para las autoridades sanitarias en todas las épocas de la historia de esta entidad, motivo por el cual se han preocupado por generar las condiciones idóneas para atender a toda la población.
En el mes de julio de 1957, el cine Alameda se sumó a las salas cinematográficas donde los duranguenses disfrutaron de las películas mexicanas y extranjeras