
Se acabó la diplomacia: México va por la vía penal contra el ICE
Espacio Libre MéxicoDurante años, la muerte de migrantes mexicanos en territorio estadounidense ha sido respondida con notas diplomáticas, protestas formales y llamados al respeto de los derechos humanos. Sin embargo, cuando las respuestas no llegan y la impunidad se vuelve costumbre, llega un momento en que el silencio deja de ser una opción.
Ese momento, sostiene el Gobierno de México, ha llegado.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este mismo día el Estado mexicano presentará denuncias penales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y las fiscalías estatales correspondientes para exigir que se investigue y se castigue a los responsables por el fallecimiento de 17 ciudadanos mexicanos durante operativos o mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El mensaje fue contundente:
"No habrá impunidad. Se acabó la diplomacia. Ahora viene la vía penal."
Ya no bastan las protestas diplomáticas
La decisión representa un cambio importante en la estrategia del Gobierno mexicano.
Durante años, los casos de mexicanos fallecidos en centros de detención migratoria o durante operativos del ICE fueron atendidos principalmente mediante gestiones diplomáticas y solicitudes de información.
Ahora, la postura cambia.
Sheinbaum sostuvo que las cartas diplomáticas ya no son suficientes cuando existen muertes sin explicaciones convincentes y cuando las investigaciones avanzan con lentitud o simplemente no generan consecuencias.
"No podemos seguir solamente con cartas diplomáticas que no han dado resultados", afirmó.
Por ello, México buscará que las autoridades judiciales estadounidenses investiguen formalmente cada uno de estos casos.
El caso de Lorenzo Salgado
Entre los expedientes que motivan esta decisión se encuentra el fallecimiento del mexicano Lorenzo Salgado, ocurrido en Houston.
La presidenta calificó como indignantes las imágenes conocidas del caso y cuestionó las explicaciones iniciales ofrecidas sobre su muerte.
Incluso señaló que la propia comunidad local en Houston ha mostrado preocupación por lo ocurrido.
Para el Gobierno mexicano, resulta inaceptable que la muerte de un connacional bajo custodia pueda atribuirse de manera inmediata a un supuesto suicidio sin una investigación exhaustiva y transparente.
México defenderá a sus connacionales
Sheinbaum informó además que el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, ya notificó al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sobre el proceso jurídico que emprenderá el Gobierno mexicano.
De acuerdo con la mandataria, el diplomático estadounidense mostró disposición para escuchar las preocupaciones expresadas por México respecto a la protección de los derechos humanos de los migrantes.
Sin embargo, la presidenta dejó claro que la apertura al diálogo no sustituye la obligación de investigar.
La relación bilateral no debe ser un pretexto
Uno de los cuestionamientos más frecuentes cuando surgen diferencias entre ambos países consiste en si una postura firme podría afectar la relación bilateral.
La respuesta presidencial fue clara.
México no pretende romper la cooperación ni poner en riesgo la relación comercial o los acuerdos en materia de seguridad.
Pero tampoco puede permanecer inmóvil cuando ciudadanos mexicanos fallecen bajo custodia de autoridades extranjeras.
"La defensa de los derechos humanos no debe verse como una agresión diplomática", sostuvo.
También acudirá a la ONU
Además de las denuncias penales en Estados Unidos, el Gobierno mexicano enviará una comunicación al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, solicitando su intervención y seguimiento en estos casos.
Con ello, la estrategia deja de limitarse al ámbito diplomático bilateral para incorporar mecanismos internacionales de protección de derechos humanos.
Un llamado a todas las fuerzas políticas
La presidenta también convocó al Congreso de la Unión y a todas las fuerzas políticas a respaldar la defensa de los mexicanos que viven en el extranjero.
Subrayó que este no debe convertirse en un tema partidista.
La protección de los connacionales, afirmó, es una responsabilidad del Estado mexicano en su conjunto.
Una nueva etapa en la defensa de los migrantes
La decisión anunciada por el Gobierno mexicano marca un precedente importante.
Por primera vez, México busca trasladar el debate desde el terreno exclusivamente diplomático hacia el ámbito penal para exigir responsabilidades por la muerte de sus ciudadanos en territorio estadounidense.
El mensaje es claro: la relación con Estados Unidos puede mantenerse en materia económica, comercial y de seguridad, pero eso no significa renunciar a la defensa de los derechos humanos.
Porque cuando un mexicano pierde la vida bajo custodia de una autoridad extranjera y no existen respuestas satisfactorias, exigir justicia deja de ser una opción política para convertirse en una obligación del Estado.
Y esa es, precisamente, la ruta que el Gobierno de México afirma estar dispuesto a seguir.




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