El ‘predialazo’ del PRIAN desata desobediencia civil en Durango

Llamado masivo al no pago
Nacional08/01/2026Espacio Libre MéxicoEspacio Libre México
predialazo web

La inconformidad social en la capital de Durango ha escalado a niveles inéditos tras la aplicación de incrementos desproporcionados al impuesto predial en miles de viviendas, con alzas que superan el 100 por ciento, una medida que la ciudadanía ya bautizó como el “predialazo” y que ha sido documentada y denunciada públicamente por Espacio Libre México.

Lejos de tratarse de casos aislados, las redes sociales se han convertido en un termómetro del malestar colectivo. Los contribuyentes han compartido recibos, testimonios y reclamos que evidencian cobros considerados abusivos, injustificados y socialmente insensibles, particularmente hacia adultos mayores, familias trabajadoras y pequeños propietarios.

“No pagar”: el grito que se multiplica

Ante lo que consideran un atraco institucionalizado por el gobierno municipal encabezado por el alcalde del PRIAN, José Antonio Ochoa Rodríguez, una consigna se repite una y otra vez entre los comentarios ciudadanos: no pagar el predial hasta que se reviertan los aumentos.

“Que todos los duranguenses nos unamos al no pago del predial y ahí es cuando van a sentir que no entra el recurso del pueblo”, señala uno de los mensajes que circulan con fuerza. Otros van más allá y proponen sostener la resistencia hasta un cambio de administración, argumentando que el aumento no se refleja en mejores servicios públicos ni en una mejora real de la ciudad.

La molestia es transversal. Adultos mayores denuncian que les duplicaron el cobro pese a su condición; familias aseguran que el nuevo monto es simplemente impagable; y ciudadanos en general cuestionan en qué se gastan los recursos cuando persisten calles en mal estado, deficiencias en servicios básicos y una percepción creciente de despilfarro en proyectos y compras oficiales.

De la queja individual a la organización colectiva

Lo que inició como expresiones aisladas de enojo ha comenzado a tomar forma de movimiento ciudadano. En los comentarios ya no solo hay desahogo, sino llamados abiertos a la organización, a la movilización y a ejercer presión social mediante la resistencia fiscal.

“Vamos a organizar una marcha en protesta, no más robos”, se lee en uno de los mensajes más compartidos. Otros apelan directamente a la unión ciudadana como única vía para frenar lo que consideran un abuso de poder: “La solución es no pagar y que el pueblo se una”.

La narrativa que predomina es clara: si el aumento fue aprobado sin consultar al pueblo, el pueblo responde con desobediencia civil. Para muchos, el no pago del predial se ha convertido en una forma de protesta legítima frente a un gobierno municipal al que acusan de insensibilidad social, opacidad y voracidad recaudatoria.

Un costo político que ya se siente

Además del impacto económico, el “predialazo” está generando un alto costo político para el gobierno municipal. No son pocos los comentarios que vinculan directamente el incremento con el modelo de gobierno del PRIAN, al que responsabilizan de cargar el peso fiscal sobre la ciudadanía mientras, acusan, se toleran privilegios, derroches y malos manejos.

La exigencia central es contundente: revertir los aumentos, establecer cobros justos y transparentes, y abrir un diálogo real con la población. Mientras eso no ocurra, el descontento sigue creciendo y el llamado al no pago se expande como una consigna de resistencia frente a lo que muchos ya califican como un abuso histórico.

El mensaje que emerge desde las redes es inequívoco: Durango no está dispuesto a pagar un impuesto que considera injusto, y la paciencia social parece haberse agotado.

Te puede interesar

Espacio Libre México

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email