
Morena aprieta contra el nepotismo... ¿caerán los intocables?
Es tiempo de familia.
Una de las principales banderas de la Cuarta Transformación es la lucha contra el nepotismo.
Ayer veía un video donde López Obrador, durante su campaña en 2018, reprobaba la candidatura de Miguel Ángel Yunes, del PAN, a la gubernatura de Veracruz. ¿Cómo era posible que el hijo del actual gobernador de Veracruz fuera candidato a la gubernatura? Pese a que Cuitláhuac no tuvo un gran talento como candidato, los resultados le favorecieron, al igual que a los candidatos de Morena en el resto del país.
Para entonces López Obrador ya estaba muy en contra de esa práctica priista de hacer de la política un negocio familiar. Este desprecio a los juniors políticos se debe, tal vez, a que en su caminar siempre se topó con hijos del sistema.
En su candidatura a la gubernatura de Tabasco compitió con Roberto Madrazo Pintado, hijo del exgobernador de Tabasco Carlos A. Madrazo. En su candidatura a la Jefatura de Gobierno de la CDMX compitió contra el panista Santiago Creel, quien tiene un origen político desde el Porfiriato, cuando su bisabuelo, quien fue gobernador de Chihuahua, era secretario de Relaciones Exteriores del dictador Porfirio Díaz.
En su candidatura a la Presidencia de México en 2012 compitió contra Peña Nieto, sobrino del exgobernador del Estado de México, Arturo Montiel, y finalmente en 2018 compitió contra el priista José Antonio Meade, hijo de un tecnócrata de medio pelo que llegó a ser diputado federal del PRI en 1997 y subsecretario de Gobernación en el gobierno de Fox. Aunque el padre de este último haya sido relativamente intrascendente, partamos desde el hecho de que el padre de López Obrador, Andrés López Ramón, era un humilde dueño de una tienda de abarrotes en Macuspana, Tabasco.
En su último año como presidente, le preguntaron a López Obrador sobre su prima, la chiapaneca Manuela Obrador, quien había sido diputada federal de Morena y tenía aspiraciones a la gubernatura de su estado, y este fue tajante diciendo que no estaba de acuerdo con que los familiares directos ocuparan cargos públicos.
Pese a predicar, relativamente, con el ejemplo (digo relativamente porque su hijo será candidato de Morena a una diputación federal en Tabasco y su hermana secretaria de gobernación en el mismo estado), hay varios y muy reconocidos casos de nepotismo en Morena.
El que más ha dado de qué hablar es el de la familia Monreal, liderados por Ricardo Monreal Ávila, hermano mayor del clan, quienes actualmente ocupan una gubernatura, una senaduría y nada menos que la dirigencia de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados.
Recordemos también que Monreal impuso a su hija como candidata a la Alcaldía de Cuauhtémoc por Morena, pero perdieron la elección frente a Alessandra Rojo de la Vega.
Pese a esta ultra sobre representación de la familia Monreal en la política mexicana, el senador Saúl Monreal, el más joven de los hermanos, se había empecinado en ser gobernador de Zacatecas después de su hermano David, actual gobernador de Zacatecas. Finalmente, la aún nueva presidenta de Morena, Ariadna Montiel, se reunió con este, quien subió una foto de ambos en donde se le ve a Saúl Monreal con esa sonrisa maquiavélica propia de Ricardo, su hermano mayor. Cuando vi la foto y las declaraciones donde Saúl decía que ya no sería candidato a la gubernatura de Morena y agradecía a Ariadna Montiel su tiempo para platicar, supuse que algo no estaba del todo bien.
Siempre he creído que cuando un Monreal sonríe, algo malo en contra del pueblo de México está ocurriendo. Tiempo después identifiqué el motivo de la sonrisa de Monreal: este buscaría la Alcaldía de Fresnillo, el municipio más grande de su estado, el cual fue gobernado por su hermano antes de que este fuera gobernador. O sea, no hay nepotismo directo (heredar el cargo que se ocupa a un familiar), pero sí hay nepotismo al final de cuentas, pues así como un hermano le podría dar una gubernatura al otro, le puede dar de la misma manera una alcaldía o una diputación y esto ya no sería anticonstitucional.
Es como si dijéramos que no se puede tener sexo, pero tener coito con condón, limitando que las pieles se toquen, es suficiente para decir que no hay sexo. Así de estúpidas son estas reglas.
Otro caso de nepotismo es el de Félix Salgado Macedonio, a quien el INE le quitó injustamente la candidatura a la gubernatura de Guerrero por Morena por el hecho de no haber presentado su informe de gastos de precampaña a tiempo. Félix no logró ser candidato por lagunas legales, pero su hija, quien tenía nula experiencia política, fue puesta en su lugar con el objetivo de que en el próximo sexenio Félix presentara su informe de gastos de precampaña a tiempo y fuera el siguiente gobernador. Félix terminó siendo senador mientras su hija gobernaba el estado y ahora, que se aproxima el fin del sexenio, estaba puestísimo para ser candidato a gobernador en el mejor escenario posible, teniendo a su hija como gobernadora.
Ya saben lo que pasó después: la presidenta recomendó al partido Morena suprimir el nepotismo y a Félix no le quedó de otra más que hacerse a la idea de que no será gobernador. Pese a todo, está cometiendo ese error incomprensible que cometen los poderosos. Quiere participar en la encuesta de donde saldrá el Coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación. Se sabe que esto es un eufemismo con el que Morena burla un vacío legal: se sabe que quien gane la encuesta será el coordinador de los comités, quien a su vez será el candidato de Morena.
Ciertamente en 2021 Félix Salgado había ganado la encuesta interna de Morena y Lorenzo Córdova, quien fungía como árbitro electoral y delantero de la derecha, logró quitarlo del camino arbitrariamente.
Hoy, pese a que de la boca de la presidenta de México queda claro que no se permitirá el nepotismo, Félix Salgado pide al CEN participar en la encuesta para ser “Coordinador de los Comités” como si no supiera que eso significa ser el candidato. Haciendo que el partido que tanto le ha dado quede en evidencia de que lo que hace es una campaña adelantada disfrazada. ¿Qué quiere Félix Salgado con esto? ¿Demostrar que tiene el poder de la popularidad? ¿Ganar la encuesta y usar la presión social para insistir en ser candidato? Él dice que quiere ser el coordinador de la campaña del candidato que salga electo y ser el coordinador de los comités de defensa de la Cuarta Transformación, por eso quiere participar en la encuesta. Se me hace una necedad. Llego a pensar que lo que quiere, como es muy común en los líderes de las cúpulas de la política en Morena, es coordinar la campaña con el fin de negociar espacios de poder (alcaldías, diputaciones, regidurías, secretarías, direcciones).
Otro caso de nepotismo que aún no se resuelve es el de San Luis Potosí, donde la senadora Ruth González, esposa del gobernador (del Verde) de San Luis Potosí, ha ninguneado las palabras de la presidenta diciendo que al final es el pueblo quien elegirá a la próxima gobernadora y que a Morena le hace falta mucho trabajo ya que son tercera fuerza en su estado. Si el Verde logra imponerla como candidata dentro de la alianza Morena-PT-Verde, habrán dado un mensaje de subordinación ante este partido, quien a través de algunos de sus legisladores ha dicho que Morena es un narcopartido que les resta puntos en la coalición, cuando la realidad es que el Verde existe gracias a los votos de Morena.
Otro caso de nepotismo descarado dentro de Morena es el de Sergio Gutiérrez Luna, diputado federal plurinominal, y su esposa Diana Karina Barrios, quien también es diputada pero por el PT. A veces las mujeres en la política, al ser cuestionadas, pegan el grito del feminismo en el que reclaman que se les demerite solo por ser esposa de alguien. No es el caso, jamás diría que una mujer no tiene capacidad (aunque sea el caso), pero esto es nepotismo por donde se le vea. No puedo creer que de los 130 millones de mexicanos casualmente una pareja de esposos tenga la capacidad de representarnos en el Congreso.
Pese a que no estoy de acuerdo con el nepotismo, creo que no tiene mucho sentido quitarlo. Al final el poder se puede mantener entre amigos, no precisamente familiares, y estaríamos hablando de que el mal sería el mismo: un gobierno hermético manejado por un grupúsculo. Pero bueno, siempre causará menos corajes ver a un nuevo rico en la alcaldía del pueblo que a los mismos de siempre. Así qué bueno que en Morena “supuestamente” se acabará el nepotismo.




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