
YOX Holding pulverizó ahorros de cientos de personas
Durante varios años, Carlos José Lazo Reyes proyectó la imagen de un empresario exitoso. Su incursión en el futbol profesional, al frente del equipo Alacranes de Durango, y la expansión de su empresa YOX Holding, S.A. de C.V., le permitieron construir una reputación de hombre de negocios con capacidad para atraer inversiones.
Sin embargo, esa imagen comenzó a desmoronarse cuando cientos de inversionistas dejaron de recibir los rendimientos prometidos y empezaron a denunciar presuntos fraudes millonarios.
Hoy, el nombre de Carlos José Lazo Reyes aparece ligado a una de las mayores controversias financieras que ha impactado a decenas —e incluso cientos— de familias, muchas de las cuales afirman haber perdido los ahorros de toda una vida.
Una empresa que prometía altos rendimientos
YOX Holding ofrecía a particulares la posibilidad de invertir su dinero con la expectativa de obtener atractivos rendimientos.
Los contratos eran firmados por el propio Carlos José Lazo Reyes, quien figuraba como presidente del Consejo de Administración de la empresa.
En la documentación contractual se establecía que la compañía utilizaría la información personal de los inversionistas para fines comerciales, fiscales, mercadotécnicos y legales, además de señalar que cualquier reclamación relacionada con el tratamiento de datos debía realizarse directamente en las oficinas de la empresa, ubicadas en Guadalajara, Jalisco.
Durante los primeros meses, según diversos testimonios, los pagos de intereses se realizaban con aparente normalidad.
No obstante, con el paso del tiempo comenzaron los retrasos.
A los inversionistas se les informó que los rendimientos dependían del desempeño financiero de la empresa y que las utilidades habían disminuido.
Poco después, los pagos simplemente dejaron de llegar.
El caso de Alacranes de Durango
Mientras crecían las dificultades financieras de YOX Holding, también comenzó a deteriorarse la situación del equipo Alacranes de Durango.
De acuerdo con versiones difundidas por diversas personas relacionadas con el caso, Carlos José Lazo Reyes terminó abandonando el proyecto deportivo.
Posteriormente, el club quedó bajo la intervención del Gobierno del Estado y más tarde de la Federación Mexicana de Futbol para evitar su desaparición.
Hasta ahora siguen existiendo interrogantes sobre cómo el empresario obtuvo originalmente el control del equipo y cuál fue el origen de los recursos utilizados para sostener el proyecto.
Familias afectadas
Entre los testimonios que han trascendido se encuentra el de un médico que asegura haber invertido más de tres millones de pesos, incluyendo los ahorros destinados a sus hijos.
Como él, otros inversionistas afirman haber perdido cantidades importantes de dinero.
De acuerdo con la información disponible, algunos afectados comenzaron a presentar denuncias.
Sin embargo, también existen versiones de personas que aseguran haber recibido presiones o actos de intimidación tras intentar proceder legalmente, situación que habría provocado que muchos desistieran de continuar con sus reclamaciones.
Estas afirmaciones constituyen denuncias de los afectados y corresponde a las autoridades investigarlas y determinar su veracidad.
Cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades
Uno de los principales reclamos de las víctimas es la falta de resultados por parte de las autoridades.
Diversos afectados consideran que durante las administraciones del entonces gobernador José Rosas Aispuro Torres y del actual Esteban Villegas Villarreal no se emprendieron acciones suficientes para proteger a los inversionistas ni para buscar la recuperación de los recursos presuntamente perdidos así como tampoco proceder en contra de los responsables del atraco, evidenciándose un abierto solapamiento a este fraude.
Las víctimas cuestionan la aparente ausencia de respuestas institucionales frente a un problema que afectó a cientos familias duranguenses.
Un patrón que, según denunciantes, se ha repetido
Investigadores particulares y personas afectadas sostienen que el caso YOX no sería un hecho aislado.
Afirman que existen otros esquemas de inversión que operaron bajo mecanismos similares y que incluso algunos de sus operadores ya enfrentaron procesos judiciales.
También señalan la existencia de posibles vínculos entre distintos promotores de este tipo de negocios, aunque dichas conexiones deberán ser plenamente acreditadas por las autoridades competentes.
Entre las hipótesis planteadas por algunos denunciantes figura la posibilidad de que ciertos esquemas financieros hubieran servido para obtener recursos destinados a actividades políticas.
Hasta el momento, no existe una resolución judicial pública que confirme esa versión, por lo que permanece como una línea de investigación o una hipótesis expresada por quienes han seguido estos casos.
Un caso que sigue abierto
El caso de Carlos José Lazo Reyes continúa generando preguntas que permanecen sin respuesta.
¿Cuántas personas resultaron afectadas?
¿Cuál fue el destino del dinero invertido?
¿Por qué las investigaciones no han concluido con la reparación del daño para las víctimas?
Mientras esas interrogantes siguen abiertas, cientos de inversionistas continúan esperando que las autoridades esclarezcan los hechos, determinen las responsabilidades correspondientes y, en su caso, logren recuperar parte del patrimonio que aseguran haber perdido.






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