
Donde el agua guarda secretos: mitos y tragedias de la Presa Santa Elena

Un día más pensando si realmente estoy bien en donde estoy.
Un lugar seguro en el cual poder respirar en paz, en el cual no quieran lastimar y opacar por el precio de unos cuántos billetes más.
Si habrá un lugar donde se pueda priorizar la vida de un humano más que la de un valor imaginario, pensar que es algo donde se supondría que pudiera estar en paz.
No debería de temer por caminar, actuar y opinar, debería de tener seguridad que los que juran proteger realmente lo han de hacer.
Se transforma en una disculpa en lugar de una acción y no puede ser así, deberíamos de exigir, no de perdonar, no de justificar y no de agobiarnos por elegir al que menos nos daña.
Pero es indispensable para poder vivir en armonía para poder sustentar una realidad fuera de lo que no me gusta observar.
Espacio Libre México

Guerra sucia de la oposición no prospera

Los que fueron por Maximiliano, los que regresaron a Santa Ana, los que apoyaron a Porfirio Díaz, hoy quieren regresar

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Involucrados la derecha internacional y Salinas Pliego

No hay copias ni de Venezuela, ni de Cuba, ni de nadie